Coches cada vez más longevos: ¿qué supone para el taller?

La edad media del parque español alcanza los 14,6 años y casi la mitad de los turismos supera los 15 años, aumentando las necesidades de mantenimiento y reparación

Los coches que circulan por nuestras carreteras son cada vez más longevos. Según los últimos datos de ANFAC, publicados en agosto, la edad media del parque español de turismos alcanzó los 14,6 años en 2025. Además, 12,9 millones de los 26,7 millones de turismos que circulan en España tienen más de 15 años.

Este envejecimiento del parque supone también nuevos retos para los profesionales de la reparación, que tienen que trabajar con vehículos que acumulan más kilómetros y años, pero que siguen incorporando sistemas cada vez más complejos.


Más años en carretera, más mantenimiento

El envejecimiento del parque aumenta la necesidad de revisar componentes como frenos, suspensión, embrague o sistemas eléctricos. Para el taller, disponer del recambio adecuado y de información técnica precisa es fundamental para realizar reparaciones eficaces.

Un parque antiguo que también es tecnológico

Aunque muchos vehículos acumulan más de una década en carretera, la electrónica, los sensores y los sistemas de asistencia hacen que la diagnosis sea cada vez más importante. Por eso, la formación continua resulta clave para afrontar las nuevas necesidades del sector.

En Vemare impulsamos esta preparación a través de nuestras formaciones técnicas y, especialmente, del Programa Millennium, con cursos específicos de vehículo industrial que ayudan a los profesionales a actualizar sus conocimientos y responder a las exigencias de la reparación.


Madrid, un parque más joven y electrificado

La Comunidad de Madrid presenta un parque de turismos más joven que la media nacional. Según los últimos datos de ANFAC, la edad media se sitúa en 11,3 años, frente a los 14,6 años del conjunto de España.

Además, Madrid concentra cuatro de cada diez vehículos electrificados del parque español, lo que refleja la creciente presencia de nuevas tecnologías en las carreteras de la región.

Para los talleres madrileños, esta evolución supone combinar el mantenimiento de los vehículos convencionales con la preparación necesaria para trabajar con electrificación, electrónica y nuevas tecnologías de diagnosis.